Gene Starwind y su joven socio James “Jim” Hawking dirigen un pequeño negocio en el planeta Centinela III, desde reparaciones mecánicas a guardaespaldas pasando por realizar envíos espaciales, siempre y cuando no se quebrante la ley. Una mujer llamada Hilda les pedirá que actúen como guardaespaldas para ella, y sin saberlo se verán involucrados en el hallazgo de un bioandroide que será vital para el funcionamiento de una misteriosa nave que secuestrarán, con el fin de llegar a uno de los puntos más enigmáticos del universo: La Línea Galáctica.

Y es que dentro de este universo se esconden muchos secretos, pero entre ellos destaca el enigma de La Línea Galáctica, sobre el que corren muchos rumores: unos dicen que es un enorme tesoro y otros una especie de paraíso terrenal. Se desconoce su localización exacta, pero son muchos los que la buscan, y los piratas y bandidos no son una excepción. Ello hará que se crucen con nuestros protagonistas.